“Era una alegría serena que transmitía fortaleza a la vida”

 “Durante unos meses acudí semanalmente a la consulta de Josep Molas. Del primer encuentro siempre recordaré a una persona que sonríe. Más tarde descubrí que su sonrisa formaba parte de una manera de ser y de vivir. Era una alegría serena que transmitía fortaleza frente a la vida. Desconozco que cualidades debe tener un buen psicólogo. Josep Molas fue para mí, sobre todo, una persona, pròxima, amorosa, maestro y guía. Una persona que, con una generosidad innata, siempre te deja las puertas abiertas”

Celia, 69 años